- Presentan los conocimientos de forma dogmática.
- Imponen los saberes, no incitan ni ayudan a construirlos.
- Más que divulgar los conocimientos, los vulgarizan y trivializan.
- O se pasan veinte pueblos con el dichoso “nivel”.
- Sustituyen cualquier otra fuente de información: donde esté “el libro” son innecesarios los demás libros.
- Presentan una estructura rígida, que no facilita la adaptación de las situaciones de aprendizaje al contexto.
- No fomentan la iniciativa del profesorado.
- Adquieren un valor prescriptivo: marcan la programación y su seguimiento.
- Se elaboran y distribuyen con criterios de mercado, no pedagógicos ni sociales.
- Sobreviven a cualquier cambio curricular: su capacidad camaleónica
de adaptación desvirtúa toda innovación que se intente por vía del
currículo.
Blog de la asignatura Materiales y Recursos para la enseñanza. Universidad de Valencia. Curso 2015-2016
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20 nov 2015
Diez razones para "rechazar" los libros de texto
19 nov 2015
Libros de texto: ideología, profesionalidad docente y materiales alternativos
En la sesión del 12 de noviembre, siguiendo la línea temática de las anteriores clases, hemos analizado y debatido sobre dos textos: "Ideología y discursos en los contextos educativos: una manifestación del currículum oculto" de Encarna Atienza y "Libros de texto y profesionalidad docente" de Ana López.
En el texto de Encarna Atienza expone uno de los mayores problemas con que nos encontramos en la actualidad, desde nuestro punto de vista, como es el de la ideología en la educación, en las aulas. Claro está que la ideología está presente en todos los ámbitos y que nada es totalmente objetivo siempre que se trata de personas, pues en mayor o menos grado y mas o menos intencionadamente las personas -docentes- aportarán sus ideas y cuestiones con las que están más acordes. . Y aquí es donde encontramos el llamado "currículum oculto", es decir aquello que va implícito en la educación pero que no consta oficialmente.
Esto es una realidad, pero pocos o ningún docente pensamos que intentarán influir sobre la forma de pensar de sus alumn@s. Pero otra cosa es la ideología presente en los libros de texto y en los planes educativos desarrollados por los distintos partidos políticos y gobiernos. Como ya comentamos, los libros de texto no deberían ser la base de la educación en las aulas ya que esto debe ser cosa del docente y no debe venir dado por las editoriales, que ademas, incluyen su forma de pensar e ideologías en sus producciones -reproduce un sistema de creencias y ciertos estereotipos-
Esto es una realidad, pero pocos o ningún docente pensamos que intentarán influir sobre la forma de pensar de sus alumn@s. Pero otra cosa es la ideología presente en los libros de texto y en los planes educativos desarrollados por los distintos partidos políticos y gobiernos. Como ya comentamos, los libros de texto no deberían ser la base de la educación en las aulas ya que esto debe ser cosa del docente y no debe venir dado por las editoriales, que ademas, incluyen su forma de pensar e ideologías en sus producciones -reproduce un sistema de creencias y ciertos estereotipos-
Por ello, debería ser imprescindible que en los centros educativos, se le enseñara al alumnado la capacidad crítica y reflexiva a la hora de enfrentarse a los distintos materiales escolares, así como prensa, medios de comunicación y en su vida personal. Solo una persona con capacidad crítica podrá pensar por sí misma y plantearse las cosas y no tomar como correcto toda la información que recibe del exterior. La aurora indica en su texto que un libro de texto "debería permitir al estudiante a razonar, a tener opinión propia, ofreciéndole una opinión fundamental ante los hechos para que...se forme como lector crítico", y más bien lo que consiguen su gran mayoría hoy en día es todo lo contrario.
Por otro lado, del texto de Ana López extraemos que debemos reflexionar y cuestionarnos, como en el texto de Jurjo Torres Santomé, cual debe ser la función de los libros de texto en el aula. Lo cierto es que tal y como se entienden hoy los libros de texto, le resta prácticamente toda la autonomía al docente a la hora de elaborar actividades, dirigir las sesiones, seleccionar textos, etc. Aquí es donde
se incluye el concepto de "profesionalidad docente" ya que un verdadero profesional de la docencia debe diseñar el currículum cada año y ese debe ser su reto personal y no limitarse a leer y representar lo que viene dado y hecho de las editoriales, pese a la posible falta de tiempo y recursos. Un docente verdaderamente profesional debe saber poner en el centro de la acción y la actividad del aula y del proceso de enseñanza-aprendizaje del al alumnado y no al libro de texto. Por ello, consideramos que los docentes deben tener capacidad y sobre todo VOCACIÓN para serlo.
Por todo ello, los libros de texto debería usarse como complemento a la actividad docente, ya que no significa que todo lo que contienen sea negativo, pero hay que tomarlos como lo que son, una ayuda y no la guía central que oriente la actividad en el aula. Sería interesante y muy importante mejorar la formación inicial docente en las universidades, y darle la verdadera importancia que tiene, ya que en nuestro país no se le otorga, así como la formación continua.
En la sesión del viernes 13 de noviembre, hemos visto y podido analizar distintos materiales alternativos al clásico libro de texto. A través de estos materiales se puede cambiar la práctica docente, la forma de trabajar, ya que plantea las cosas de una forma distinta. Ofrecen material para que el docente después monte su clase y proponga actividades a partir de ello.
Algunos de los materiales que hemos analizado son: "Estudiem coses al voltant de la cuina", "13.16, hacer historia", "Conquista y colonización: materiales para la crítica" y material referente a "la crisis del Golfo".
Todos tienen en común que no "cierran" la forma de trabajar en el aula, ya que debe ser el docente quien la dirija y organice. Las guías para los docentes dan indicaciones de como se podrían plantear actividades, pero nunca limita las posibilidades, ya que son indicaciones abiertas. Como ventajas, destacaremos que, como ya hemos dicho, no limita la tarea docente, ofrece un amplio abanico de posibilidades el clase y ofrece material que favorece las actividades que desarrollen la imaginación, la creatividad, la expresión artística, etc. Da a los docentes, además la posibilidad de trabajar aspectos que se dejan de lado en los materiales clásicos -religión, transformaciones sociales, movimientos sociales, cuestiones de género, etc. Como posibles limitaciones, solo encontramos que quizá son pocos atractivos a la vista (hay que tener en cuenta que son de principios de los 90) y que requiere muchísima planificación, esfuerzo y trabajo docente, con lo que todos quizá no puedan hacer un correcto uso de ellos.
Nosotros somos partidarios de seguir innovando y dejando de lado los clásicos libros de texto. Se ha hecho mucho hasta ahora, incorporando la educación a distancia, múltiples aplicaciones, Internet, recursos digitales, materiales novedosos, etc. pero queda mucho por recorrer. Está en mano de tod@s seguir evolucionando siempre a mejor, es decir, buscando optimizar el proceso de enseñanza-aprendizaje y poder así formar alumnos/as competentes en todos los aspectos.
Link: Crítica a los libros de texto / Crítica a los libros de texto 2
Link: Recursos como alternativa a los libros de texto vistos en clase.
Link: Crítica a los libros de texto / Crítica a los libros de texto 2
Link: Recursos como alternativa a los libros de texto vistos en clase.
13 nov 2015
¿Para qué los profesores si ya tenemos libros de texto?
Clase del 5 de noviembre
En la clase del jueves 5 de novimebre, comenzamos con un interesante debate que actualmente azota fuertemente al mundo de la educación y que plantea una gran incoherencia entre el propio docente y los recursos, estableciéndose de este modo una batalla entre lo que es y lo que debería ser.
Para introducir este debate, previamente analizamos el texto de Jurjo Torres Santomé "Para que los profesores y profesoras si ya tenemos libros de texto", en el cual se hace una dura crítica a este tipo de materiales educativos. Las preguntas que nos hicimos para comenzar a reflexionar sobre el tema fueron: ¿Porqué hay que estudiar lo que nos dicen y no otras cosas?¿Qué clase de intereses hay en que estudiemos esto?¿Porqué se les da mayor importancia a unas asignaturas que a otras?¿Realmente hay que estudiar lo que pone en los libros de texto para estar "educado?.
Desde hace mucho tiempo, los que han tenido y tienen el poder (Iglesia, políticos, el mercado, etc.), han querido controlar por todos los medios la educación, dado que es una herramienta de control muy poderosa sobre la sociedad, y lo que han empleado para hacerlo, entre otras cosas han sido los libros de texto, ya que, la función del maestro se ha visto reducida drásticamente a la explicación de los conceptos que aparecen en ellos. El problema viene cuando la información de estos recursos está manipulada y filtrada por ciertas editoriales con intereses económicos, lo cual es un gran error, porque plantean lo explicado como la verdad absoluta, sin dejar que el propio alumno contraste la información y que entrene su espíritu de indagación.
En nuestra opinión como profesionales de la educación, pensamos que la función del profesor no se debe centrar en repetir continuamente lo que pone en estos documentos, el es el encargado de hacer pensar críticamente a los alumnos. Pero se ha llegado a establecer una mentalidad tan conservadora en nuestra sociedad respecto a la educación, que en ocasiones cuando surge un profesor que desea hacer las cosas diferentes prescindiendo de los libros de texto, su iniciativa se ve frustrada por el sistema o por los propios padres de los alumnos, los cuales han llegado a denunciar estas prácticas innovadoras, por miedo a que sus hijos no lleguen al "nivel" para superar las pruebas estandarizadas impuestas.
Muchas de las actuales editoriales pertenecen a los medios de comunicación, y todos hemos podido comprobar lo manipulados que están estos medios, según la ideología que tengan los dirigentes de estas grandes cadenas, la realidad se plantea de una forma u de otra. Un claro ejemplo que actualmente está sobre la mesa es el tema de los refugiados o de ciertos dramas de la sociedad, en los cuales nos han acostumbrado a informarnos, pero no ha mostrarnos la realidad tal y como es. Cuando el conflicto existe a 10.000 kilómetros de distancia, parece que el problema no sea tan importante, pero cuando los terroristas han actuado en el país de al lado todos se mueven para contar lo que ha pasado. Otro dato que también nos chocó bastante fue el hecho de que cuando el atentado se llevó a cabo en Francia, solo dos cadenas informaban de lo ocurrido, todas las demás siguieron con la programación establecida. A partir de estos hechos, nos siguen surgiendo más preguntas ¿Los medios de comunicación realmente buscan informar o simplemente les interesa seguir sacando dinero? ¿Porqué no muestran la verdadera realidad del mundo restándole importancia? ¿Qué intereses hay detrás de todo esto?
Esta comparación de los libros de texto con las cadenas de televisión es necesaria dado que son ellas las que publican gran cantidad de libros, los cuales están considerados como la gran verdad absoluta (gran error) y que están al servicio del mercado, por lo tanto están fuertemente manipulados, dejando de lado y eliminando asignaturas verdaderamente importantes como la filosofía, las cuales si que ayudan, con la ayuda de los maestros a desarrollar el espíritu crítico de los alumnos. Por último, hay que realizarse una última pregunta para vuestra reflexión personal ¿Porqué no quieren que pensemos por nosotros mismos?
Esta fue la clase del jueves, la cual nos ayudó a reflexionar muchísimo acerca de ciertos recursos educativos, que ya vemos como normales pero que verdaderamente están sometidos a muchísimos intereses por parte del mercado y de grandes multinacionales.
Clase del 6 de noviembre
En esta clase y a raíz de lo explicado en la anterior, se llevaron a cabo una serie de exposiciones de libros de texto que previamente habían sido analizados por cada grupo. En general, todos tenían una secuencia didáctica tradicional, donde el propio libro marcaba la actividad del profesor, sin que tuviera opción a salirse del guión o ha plantear otro tipo de clase.
Tal y como reflexionamos en la clase anterior nos dimos cuenta de que actualmente el profesor no está llevando a cabo correctamente su papel, sino que repite en la mayoría de casos lo que en el libro pone, sin salirse de lo establecido.
Posteriormente, el profesor nos explicó la diferencia entre el libro de texto y el manual. El libro de texto expone una serie de contenidos y actividades con una secuencia que el profesor debe seguir para poder finalizar los contenidos con éxito. La crítica tal y como hemos explicado antes radica en el hecho de que no tiene la posibilidad para ejercer su cátedra libremente y tampoco hace reflexionar al alumnado para que puedan pensar por ellos mismo y seleccionar el conocimiento. Por otro lado, el manual es un recurso donde simplemente se exponen una serie de contenidos y de conceptos pero sin ningún tipo de guía. A primera vista podemos pensar que es el recurso ideal, pero el problema está en la gran selección de contenidos que se llevan a cabo en el dejando de lado muchos otros.
He aquí un pequeño ejemplo de la manipulación en los libros escolares:
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